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El valor de un buen consejo



(video de bienvenida)

El valor de un buen consejo:
Todas las personas, en algún momento de la vida, necesitamos un buen consejo.  Pero la pregunta es: ¿a quién se lo pedimos?
  • A un ser querido.
  • A un religioso.
  • A alguien que no nos quiere mucho.
  • A un extraño.
  • A un experto.
Si le pedimos consejo a un ser querido, casi seguro nos va a hablar con buenas intenciones. Nos quiere y desea lo mejor para nosotros. Pero a veces el cariño puede nublar la objetividad. Puede suavizar las cosas para no herirnos, o no decirnos todo lo que necesitamos escuchar.
Si se lo pedimos a un religioso, puede ser una buena guía espiritual. Muchas personas encuentran orientación en la fe. Pero también es posible que el consejo esté basado más en creencias que en el análisis personal de nuestra situación.
Pedirle consejo a alguien que nos tiene envidia o resentimiento no parece buena idea. De los conflictos se aprende, sí, pero no siempre son la mejor fuente para orientarnos.
Pedirle consejo a un extraño es una apuesta. No sabemos quién es realmente, qué experiencia tiene, ni qué intención trae. Hoy en día cualquiera opina en redes sociales, pero no todo consejo es responsable.
Ahora, pedirle consejo a un experto es distinto. Un consejero psicológico es alguien preparado, con estudios y formación, que no está involucrado emocionalmente con usted.
Alguien que:
  • Le escucha con atención.
  • No está de su lado ni en su contra, sino de la verdad.
  • No le juzga.
  • Le ayuda a ver lo que quizás usted no está viendo.
¿Un buen consejo cuesta?
Sí. Pero muchas veces lo barato sale caro. Una mala decisión puede traer consecuencias que duran años.
Si usted tuviera un problema serio con su auto, ¿lo llevaría a cualquier persona o a alguien que sabe lo que está haciendo?
Ahora bien, su vida es infinitamente más costosa que el vehículo más lujoso del mundo ¿No?

Por Víctor Paz
Psicólogo Consejero

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